lunes, 18 de febrero de 2008

Perdidos, otra vez

Debería estar preparando la defensa de mi proyecto, que el mañana se acerca y las horas se me acaban, pero me aburro bastante repasando algo que he estado haciendo durante el último año. Es como comer fabada todos los puñeteros días. Al final te acaba sabiendo a cualquier cosa menos a fabada. Así que me he dispuesto a abrir este blog. La idea me andaba rondando la cabeza desde que mi amigo Lucas me la sugirio como una manera de contar todas las cosas que me suceden mientras no vivo en mi normalmente apatica existencia. No quiero remontarme muy atras, asi que voy a solventar esta mi primera disertación con algo sucedido este fin de semana. Y es que los findes de semana suelen ser terreno propicio para las mas curiosas ocurrencias. Habia salido con la tropa al completo y me encontraba en proceso de embriaguez cuando me di cuenta que lo que aparentemente parecian una pareja de lesbianas treinteañeras me miraban de la misma manera que un oso a la colmena; relamiendose. No es algo que me pase todos las días, pero tampoco voy a pecar de falsa modestia y decir que es algo nuevo para mi. Lo que si fue nuevo es cuando mi "ex" amigo Montes se puso a hablar con ellas en un acto que todavia necesita una explicación, para posteriormente obligarme a efectuar un saludo cordial a sus nuevas amigas. Despues de escabullirme vilmente, me empece a hacer una serie de preguntas que no consigo acabar de contestarme:
-Como es posible que a ciertas edades todavia se continue practicando la tactica de "tu amigo me gusta, quiero que me lo presentes"?
-Alguna vez funcionó dicha táctica?
- Puestos a rememorar nuestra infancia, porque no tirarme del pelo y escupirme en un ojo para demostrarme su afecto?
-Solo los chicos estan obligados a tener tecnicas pseudoingeniosas para ligar?

Creo que esta semana no voy a conseguir conciliar el sueño.