lunes, 31 de enero de 2011

Reporte de guerra...

Hace días que no nieva y el blanco se deshiela a golpe de rayo solar para quedar petrificada en cuanto el astro rey se esconde en un suerte de un, dos, tres escondite ingles. Ni que decir tiene que el resultado es una alfombra de resbaladizo hielo que mas de una ostia me ha costado. La nieve se acumula a los dos lados de la carretera para apretarse como mi agenda. Del 17 al 19 festival de música nórdica y al siguiente finde Venecia y sus carnavales. Marzo me temo que me tendré que quedar y celebrar mi cumple aquí pues en Abril me mudare si o si y hay que buscar piso si no quiere dormir debajo del puente. Y bueno, por increíble que parezca mis preocupaciones no van mas allá. Mi bolsillo esta lleno, mi vida social apretada, mi estomago agradecido y mi patata progresa adecuadamente con la seguridad de quien sabe merecer algo bueno.Y si, ya se que aun es pronto pero... yo también hago mis planes y no estaría de mas que todos aquellos que amenazaron con visitarme me indicaran a groso modo cuando pensáis hacerlo. Mas que nada porque me hace tanta ilu vuestra visita como mis posibles viajes y no quiero tener que renunciar a ninguno de los dos.
Cambiando de tercio, os quería comentar mi ultima inquietud con respecto a este lejano país. Y es que me he dado cuenta que la mayor preocupación que puedo tener durante el día es como voy a utilizar el resto de la tarde. No es que no tenga problemas para llegar a final de mes, sino que me puedo permitir mas de un capricho. Trabajo en algo que me gusta y mi vida social no para de verse incrementada exponencialmente. Que necesito un día libre para viajar... flexitime. Que necesito ir al banco... pues llego tarde al curro. Que pierdo el móvil... ya me llamara alguien para decirme donde recogerlo (verídico). Que quiero hacer deporte... me voy en metro a la estación de esquí, o al gimnasio, o a correr por los alrededores del lago o en algún parque, o me voy a jugar al fútbol. Si, los noruegos por regla general no molan porque son muy cerrados. Pero la vida se hace tan fácil aquí que parece que los problemas son una extraña enfermedad erradica hace ya un tiempo mediante un vacuna de negra espesura.

domingo, 16 de enero de 2011

El mayor reto de los hijos es no repetir los errores de sus padres


Los llaman copos, pero en estos días se pacere mas a un carnaval helado de serpentinas y confeti estrellándose suavemente sobre una esponjosa y voraz alfombra de nieve que todo lo cubre. Resulta tan insultantemente bonito visto a través de la ventana de tu casa, como molesto cuando tienes que pisar sobre el suelo sin saber si va a tocar arenosa nieve o deslizante hielo. Tal vez por ello los días aparecen rutinarios unos tras otros como una inmensa bola que todo lo aplasta. Demasiadas horas sin sol bañadas en la inmaculadidad de la nieve. Demasiado monocromatismo en mi vida. Y esperando un chute de colores te da por pensar en lo mas insospechado. Pienso en Hank Moody, y en la vida que tiene en su "Californication" y como lleva ya 3 temporadas cometiendo los mismos errores una y otra vez, mientras se queja de que su vida es una ecuación que independientemente de los números que ponga a la izquierda de la igualdad da invariablemente el mismo resultado. Me pregunto porque el hombre repite los mismos patrones de conducta una otra y otra vez y mi respuesta siempre golpea en la misma solución: es lo que aprendió!!. Da igual que se de cuenta de sus errores, los seguirá repitiendo mientras no entienda el porque de los mismos. Porque mas allá del resultado durante el proceso de maduración del patrón de conducta, Hank encuentra la seguridad y calidez de lo que es ya conocido. Y eso ejerce sobre él un inconsciente poder de seducción del que es imposible abstraerse si no pones los 5 sentidos en ello. Y es que el mayor reto al que nos enfrentamos los hijos es a no repetir los errores de las padres.