jueves, 27 de octubre de 2011

How it ends?

Mi habitación ya se empieza a parecer a "mi" habitación. 3 cinéfilos carteles con un mas que respetable tamaño y un equipo de sonido acorde a mis excelentes gustos musicales han obrado el milagro. Me siento como un niño con zapatos nuevos. Aunque bien pensado, no creo que en los tiempos que corren a ningún niño le haga especial ilusión cambiar de zapatos (si fueran unas deportivas, todavía...). A mi niño interior creo que literalmente se la soplaría. Creo que el preferiría un equipo de sonido y unos carteles bien chulos para decorar su caverna. Y en estas me sorprendo malcriandome, como si con mis padrinos no hubiera tenido suficiente. Y los preguntas acribillan mi testa acorralando ideas entre los pocos muebles de mi cabeza. Y es que cuantas veces intentamos satisfacer frustraciones pasadas por una ingente cantidad de esfuerzo propio?, No es siempre el resultado poco mas que el cese del martilleneante lloriqueo de nuestro niño interior?. No bastaría con darle un cachete en forma de raciocinio? Y si fuera tan fácil, no dejaríamos sin trabajo a los psicólogos?. Supongo que si nos psicoanalizaramos encontraríamos mas de una respuesta para explicar porque esta chica, casa, animal de compañía, trabajo...

Mi amigo Enric fue uno de mis primeros mejores-amigos. Nos pasábamos el día jugando al fútbol, o mas bien a esa variante donde yo chutaba y el paraba. Era tal nuestra enfermedad que engullíamos el menú del comedor del colegio para tener 15 minutos mas para saciar aquello que realmente nos daba hambre. A veces, nos metíamos (o mas bien nos metían) en algún lió, y era entonces cuando el daba y yo paraba poniendo cara de bueno a la profesara de turno. Le enervavan hasta limites inimaginables aquello que consideraba injusto. Una vez se peleo con el brazo escayolado y todo. El tiempo paso y nuestro caminos, como si de la rama de un árbol se tratara, se separarón. Y cuando el todopoderoso "caralibro" obro el milagro del doblamiento de ramas, supongo que nuestras hojas hacían la fotosintesis en sitios diferentes. Sin embargo, fisgonee en su pasado y presente (pues para eso esta el caralibro) y me sorprendió verle a lo Lawrence de Arabia entre camellos y desiertos ayudando al pueblo palestino.

El domingo pasado me asalto la noticia del secuestro de unos cooperantes españoles cerca de la ciudad de Tinduf. Entre ellos, mi amigo de la infancia. Corrí ha informarme a las redes sociales (que son mas rápidas que el algoritmo de Google) donde sus amigos se quejaban de la injusticia que se estaba cometiendo. Y yo sonreí, pensando: "No hay error, si hay una injusticia, Enric tiene que estar ahí"