lunes, 18 de abril de 2011

Se acabo...


Despues de alguna que otra petición al final me decidi a escribir mi primer relato corto. Espero no aburrir demasiado y que seais piadosos con las críticas...

En caso de que querais ambientar el texto cortar y pegar.

http://www.youtube.com/watch?v=Vg1jyL3cr60













Capítulo primero: “Respondiendo preguntas que todavía no se han hecho”

Y el blanco de sus ojos transparentó haciendo de sus miradas ventanas donde ver nadar las ideas del otro. Se sintieron tan desnudos de miedos y cargados de verdades que la situación colapsó en una compartida sonrisa que irrumpía como un terremoto a lo largo de sus rostros. Mientras en el transcurso de esos breves segundos, un sentimiento eléctrico emergió fugaz, como marabunta voraz, dejando tras su paso la piel de gallina. El mundo se deprimía por momentos, todas las endorfinas se agolpaban en sus cerebros. De repente, la tormenta se desató y el rictus de ella cambio posando su mirada sobre sus pies. Inmóvil, como un barco varado en una playa en calma, rezumaba miedo y vergüenza por cada uno de sus poros. Él, apenas tuvo tiempo a reaccionar cuando la tierra se abrió entre ellos creando un inmenso y negro abismo del que manaba un ensordecedor timbre. Gritar era poco menos que soplar en medio del huracán… estaba sonando el despertador y él abrió los ojos, tal cual búho, sudoroso y angustiado por la mala jugada que su mente le había hecho pasar. Y por un instante olvido que cualquier pesadilla era mejor que la realidad de su día a día. Su cama se había hecho larga como una hora sin aire. Ella ya no le esperaba legañosa al otro lado del reino de sabanas que habían construido sobre el nido de sus deseos. Pensarla era un suplicio y tras cada pestañeo venían a su mirada excusas con las que recordarla. Se había ido para siempre y lo que más dolía no eran las mentiras o los cuernos. Ni tan siquiera el martilleo constante de las preguntas sin respuesta. Lo que más dolía era tener que dejar de quererla.












Capítulo segundo: “La culpa siempre es la solución más fácil”

El grifo goteaba con la frecuencia de un diapasón y todas las cervezas de la noche anterior reclamaron al unisonó su justa venganza. Y de repente, sentado sobre el trono de su casa, en su cara se dibujo una sonrisa. Como se reía ella al verle mear sentado. Se desternillaba a carcajadas hasta la casi dislocación de su mandíbula. Se podía decir que se meaba de la risa. Entonces, contemplando la lavadora se preguntó las horas extras que tuvo que hacerle para limpiar las amarilleadas sabanas que ella ocasionalmente dejaba mientras dormía. A la mañana siguiente siempre ponía esa deliciosa cara de niña buena que acababa de hacer algo malo. La misma cara que ponía después de aparecer por casa a las tantas de la madrugada tras haber tenido una fuerte discusión. Había preguntas sin contestar que se contestaban solas sin que nadie preguntara. Maldita la gracia que le hacia las verdades que como cuchillos silenciosos se clavaban en su memoria para retumbar en un infinito eco en las paredes de su cráneo. Los “porqués” se apilaban como platos sin lavar mientras la culpa acechaba, tal cual buitre carroñero, sobre su consciencia. Buscaba una respuesta maestra que resolviera tanta interrogante y hacerse responsable de lo ocurrido, no solo le permitía sentir una falsa sensación de control sobre su vida, sino que además hacia del perdón una tarea mucho más fácil. Libre albedrio y extremaunción, los pilares del éxito del catolicismo aplicados por un ateo convencido. No, la culpa no era suya. No hizo nada para merecer tal cúmulo de despropósitos. Pero las preguntas seguían amontonándose, y de vez en cuando como en aquella mañana, rompían el dique de contención que se había auto impuesto para hacer del reino de Morfeo un destino inalcanzable. Sueño, resaca y comida de cabeza empezaban a ser el menú habitual de todos los domingos.









Capítulo tercero: "Evadirte es el camino donde al final esperan los problemas de los que huyes"

Había reunión de antiguos alumnos y apareció un irracional miedo a que algún zampabollos le quitara el bocadillo. El primer objeto de sus más húmedos deseos se presentó convertido en mujer florero, el matón hizo carrera detrás de la barra del bar del barrio y el empollón resarcía al niño que fue mostrando sus logros como director de una sucursal bancaria. Lo que cambian las cosas para seguir igual. Y al final, irremediablemente todas las conversaciones acababan, como ríos al mar, en algún chismorreo sobre las personas que no habían asistido. Los profesores suelen ser victimas fáciles, así que salto la liebre con aquel maestro que les dejo a mitad de curso. Nadie olvido la frase que el día antes de su marcha les regaló. “Nadie se droga para divertirse, esa es la excusa que te explicas para justificar que tu vida no te gusta”. Sabia de lo que hablaba, sus problemas con el alcohol le hicieron perder primero su empleo y luego la vida, cirrosis mediante según contaban. La mente estaba llena de minas esperando a ser explotadas por algún pensamiento descuidado y ella volvió a aparecer como un fantasma impertinente. El sabía que lo que ella había llamado coqueteos habían sido más bien orgias sin control. Locuras de juventud pensó. Pero las drogas nunca dejaron de estar presentes mientras duro la relación. Como una raya discontinua con espacios cada vez más largos, pero seguía siendo una raya. Respiro profundo, alzo la vista y una morena con la cual había compartido algo más que confidencias en su juventud sonrió prometiendo una huida hacia delante. No importaba que el escupiera mas mentiras que palabras desde sus labios, ni que esos besos supieran a plástico. El solo quería drenar de sangre su cerebro guardándola en un sucio lugar con la esperanza de que por un momento, dejara de doler.











Capítulo cuarto: “La confianza no es más que un estado mental”

Vio la llamada perdida en su móvil justo cuando había salido de la ducha y entre el escalofrío que sintió al ver el dueño del teléfono y que estaba mojado hasta los huesos, casi se coge una pulmonía. Era el número de ella y habían pasado meses desde el último contacto. De repente sintió como si estuvieran celebrando el 4 de Julio en sus tripas. Miles de colores pintaban una noche sin luna llena resultando tan bonito como doloroso. Sonreía angustiado como si volviera a ver a un familiar recientemente fallecido mientras la cabeza le daba tantas vueltas que centrifugó su lengua. No había ningún sentido en nada de lo que en aquella tarde acontecía. Ni la llamada ni sus sentimientos. Y sin querer tejió alrededor de su mente una telaraña de preguntas en la que quedo atrapado. Las dudas le rodearon en forma de inconclusas conclusiones sustentadas en datos circunstanciales y conflictos entre que era hacer lo inteligente y que era hacer lo correcto. Que fuera una llamada y no un mensaje, la hora en que fue efectuada la misma, si debía contestar, si debía llamarla o enviar un mensaje. Y mientras se secaba el pelo, se miro al espejo sorprendido ante tanta inconsistencia. El siempre había sido la columna en la que ella sustentaba su mundo. Un caballero de reluciente armadura que se acababa de dar cuenta de la inutilidad de la misma en las pantanosas aguas de la soledad. Siempre ella era la de los celos, la de la persistente necesidad de su presencia, la de la insistente búsqueda de atención y afecto, la de una agotadora inseguridad. Pero hay pozos que no hay lluvia que los llene y por más que el hiciese ella nunca termino de creerse que él la quería. Su autoestima era un agujero negro de cariño. Y en la incertidumbre del no saber qué hacer, pasaron los días y el sentido a dar una posible respuesta.










Capítulo final: “Todo el tiempo había estado allí”

Se había incrustado en el viejo sofá de su casa como las piezas de un puzle mientras se disponía a desperdiciar la noche del viernes delante del televisor. Era uno de esos días donde lo único que apetece es quedarte amodorrado delante de la caja tonta esperando a que tus ondas cerebrales sintonicen con las del televisor para entrar en el sueño zombi de no tener que pensar. Después de una larguísima deliberación extendida durante varios interminables segundos, las opciones se habían visto reducidas a un concurso de bellezas para onanistas o a un reportaje morboso. Y mientras zapeaba, los cables se cruzaron y apareció ella proyectada desde sus ojos al interior de su cabeza. Tanta aspirante a miss utilizando su cuerpo para conseguir algo de notoriedad le arranco del sitio más recóndito de su memoria la última discusión que tuvieron. Ella defendía que no veía problema alguno con la prostitución, que cada hace con su cuerpo lo que le da gana. Él replicaba que no solo estabas vendiendo tu integridad física, en el paquete también estaba incluida la emocional y el vomitivo juego de poder que se ejercía en la transacción. Todo en sí parecía un chiste malo de roles cambiados. Así que el reportaje salió vencedor por descalificación del adversario. En el programa aparecía el testimonio de una víctima, que con una sencillez devastadora explicaba como su mente había protegido su psique excluyendo a su cuerpo como parte de su persona. Si no es tuyo, no te pueden herir a través de él, contaba. En la enferma mente de los pederastas el sexo no es más que el medio por el cual someten a sus víctimas. El poder sobre otro ser humano es lo que realmente les pone cachondos. Doblegar la voluntad de alguien para moldearla a sus caprichos y llenar así sus vacios emocionales. Entonces él empezó a preguntarse como algo así afectaría la vida de alguien. El trauma se vería reflejado de algún modo en la vida adulta. Desde luego las futuras relaciones de pareja se verían afectadas, siendo el sexo un arma con la que herir o sentirse heridas. Algún sonido, olor o imagen podría activar el aterrador miedo que sintieron y por muy adentro que lo enterraran saldría reflejado cuando las defensas mentales descasaran. No siempre podrían controlar semejantes sentimientos, seguramente se culparían por ello, seguramente intentarían huir de sus mentes y por más que lo intentaran seguiría ahí, minando su autoestima… Y en ese instante, en ese instante la tierra dejo de rotar para él y todo cobró un sentido inusitado. Finalmente encontró las respuestas que buscaba, pero no hubo alivio alguno en ellas.


lunes, 11 de abril de 2011

Sensaciones...

Arrepentido de mi patético post anterior voy a hacer propósito de enmienda contestando lo que muchos de vosotros realmente queréis obtener leyendo lo que escribo. ¿Como es vivir en Oslo? Bueno, ahora que los rayos del sol azotan los últimos montículos de nieve compactada y que la hierba hierve bajo tierra para ebullir en verde, es cuando he hecho introspección de lo que realmente significa vivir fuera. Y aquí tengo que hacer una fuerte matización, y es que es muy diferente irte de erasmus a sabiendas que vas a volver, que estar como yo, a pelo, en un país extranjero sin fecha de regreso. Lo que en un principio podía parecer excitante se vuelve escalofriantemente agobiante. Es como ese familiar que se emborracha todas las navidades, solo tiene gracia cuando lo tienes que aguantar un año.Luego esta lo de reaprender todo otra vez. Idioma, comida, horarios, fiestas... los primeros meses se convierten en un eterno primer día de escuela. Y todo esto se intensifica con la extraña sensación de que estas dando un salto mortal sin red que evite que te rompas la crisma en caso de caída. Y es que a tu llegada no hay familiares que te apoyen o amigos que te consuelen. Sales al ruedo a pecho descubierto y todos los marrones te los comes tu solito con patatas. Y todo esto desde mi privilegiada posición, porque pobrecito del que apenas gane para subsistir.Por otra lado, el reverso de la moneda te da bastantes satisfacciones. Os pueda asegurar que en ningún momento te sientes como Bill Murray en "Atrapado en el tiempo". Todo es nuevo como en los escaparates. Además, salir victorioso de los primeros meses te da esa extraña seguridad que muestran los bilingües cuando se ponen a estudiar una tercera lengua. "Si lo has hecho una vez, lo puedes repetir!!" - te dices. Y casi sin querer te has hecho con tu propio paracaídas y dar saltos mortales se convierte en algo excitante. Yo ahora estoy aprendiendo a abrir el paracaídas, ya os cuenta que tal cuando coja seguridad a eso de tirar de la anilla.

domingo, 10 de abril de 2011

Pienso, luego...ahora estoy cansado.

Hoy me he levantado sin resaca, así que puedo decir sin ningún genero de dudas que vomitar es la hermana pobre de la vitamina B12. Así que me he encontrado con todo el día por delante y nada que hacer, ya que mi plan de los domingos es sobrellevar como pueda la resaca acumulada del fin de semana. Mucho tiempo y nada inteligente que contar hasta que me he puesto a pensar (Milagro!!) en la maravillosa canción y casi himno generacional "Wonderwall". Personalmente me gusta mas la versión de Ryan Adams que la original, y eso que  la original es una de mis canciones favoritas, o al menos lo era hasta esta mañana. Y es que me he puesto a leer la canción con detenimiento y aunque nada que objetar a la música o a letra, el mensaje de la misma me parece poco menos que una capullada. Os podría explicar paso por paso el porque de esta conclusión, pero os considero demasiado inteligentes como para ponéroslo tan fácil. Así que adjunto a este escrito la letra de los Gallagher y un pequeño pero deslumbrante comentario del personaje que interpreta Kate Winslet en la magnifica película de Charlie Kaufman (si, el mismo guionista de "El ladrón de orquideas") "Olvidate de mi".


TODAY IS GONNA BE THE DAY
THAT THEY´RE GONNA THROW IT BACK TO YOU
BY NOW YOU SHOULD´VE SOMEHOW
REALIZED WHAT YOU GOTTA DO
I DON´T BELIEVE THAT ANYBODY
FEELS THE WAY I DO ABOUT YOU NOW
BACKBEAT THE WORD IS ON THE STREET
THAT THE FIRE IN YOUR HEART IS OUT
I´M SURE YOU´VE HEARD IT ALL BEFORE
BUT YOU NEVER REALLY HAD A DOUBT
I DON´T BELIEVE THAT ANYBODY FEELS
THE WAY I DO ABOUT YOU NOW

AND ALL THE ROADS WE HAVE TO WALK ARE WINDING
AND ALL THE LIGHTS THAT LEAD US THERE ARE BLINDING
THERE ARE MANY THINGS THAT I WOULD
LIKE TO SAY TO YOU
BUT I DON´T KNOW HOW

BECAUSE MAYBE
YOU´RE GONNA BE THE ONE THAT SAVES ME ?
AND AFTER ALL
YOU´RE MY WONDERWALL

TODAY WAS GONNA BE THE DAY?
BUT THEY´LL NEVER THROW IT BACK TO YOU
BY NOW YOU SHOULD´VE SOMEHOW
REALIZED WHAT YOU´RE NOT TO DO
I DON´T BELIEVE THAT ANYBODY
FEELS THE WAY I DO
ABOUT YOU NOW

AND ALL THE ROADS THAT LEAD YOU THERE ARE WINDING
AND ALL THE LIGHTS THAT LIGHT THE WAY ARE BLINDING
THERE ARE MANY THINGS THAT I WOULD LIKE TO SAY TO YOU
BUT I DON´T KNOW HOW

I SAID MAYBE
YOU´RE GONNA BE THE ONE THAT SAVES ME ?
AND AFTER ALL
YOU´RE MY WONDERWALL

I SAID MAYBE (SAID MAYBE)
YOU´RE GONNA BE THE ONE THAT SAVES ME ?
AND AFTER ALL
YOU´RE MY WONDERWALL

I SAID MAYBE (SAID MAYBE)
YOU´RE GONNA BE THE ONE THAT SAVES ME? (THAT SAVES ME)
YOU´RE GONNA BE THE ONE THAT SAVES ME? (THAT SAVES ME)
YOU´RE GONNA BE THE ONE THAT SAVES ME? (THAT SAVES ME)

"... Muchos hombres creen que soy un concepto, o que quizás les complemento, o que voy a darles vida. Sólo soy una mujer jodida que busca su propia paz de espíritu, no me asignes la tuya..."

Para todos aquellos que sigan pensando que el chico de "Wonderwall" sabe lo que es querer a alguien, les dedico esta cancion de Devotchka:


http://www.youtube.com/watch?v=Pfi1UQ_PKQI