lunes, 21 de noviembre de 2011

Otra de politca...economica.

Reflexionando...creo que me he hecho un esguince en las abdominales. No duele tanto como una hernia de hiato, pero tengo la sensación de que se me va a salir una tripa por ahí. Lo mismo me pasa cuando intento entender algo de macroeconomía, que en una de estas lloro a moco tendido materia gris. Derivados de productos financieros y primas de riesgo. Cuando me sueltan esto a mi me parece que me están hablando de lácteos y sexo seguro, pero supongo que estoy mezclando la velocidad con el tocino. El caso es que como trabajo en noruega y el facebook no llena todas mis horas laborales he decidido crear mi propia teoría macroeconomía. Y después de 5 agotadores minutos me he dado cuenta del problema. No hay que integrar, ni derivar, sumar o restar. Nada de eso, al final todo se reduce a una cuestión de semántica!!. Pero retrocedamos un poco para poder explicar mejor.  El dinero: documento al que se le asigna un valor determinado con el cual comprar riqueza. Bien, tenemos el ejemplo A. Un joven licenciado en ingeniería forestal decide invertir el dinero de la herencia de su abuelo en una granja de cabras. Para ello tiene que contratar a dos pastores y a una vendedora pues quiere hacer queso con la leche que obtenga. A hecho sus cuentas y con un poco de promoción y la receta mágica de la abuela, el negocio esta asegurado.El caso es que el hecho no se ha dado cuenta pero esta generando un tejido industrial, o lo que es lo mismo, mas oportunidades de negocio. Un amigo suyo, también licenciado pero en Ingeniería química se le ha ocurrido aprovechar el suero sobrante en la elaboración del queso. Los pastores, que son hermanos, han hablado con un primo suyo carnicero para vender la carne de las cabritos. Y así, sucesivamente... Ejemplo B: Un broker promete un interés del 5% en inversiones a 1 año vista. El tío que tiene información privilegiada saco una tajada del 10% y se queda con la diferencia. Como el tío es bueno en lo que hace empieza a tener una cartera de inversores que te cagas. Por ello y utilizando su músculo financiero, empieza a especular con el mercado de alimentos. Dinero, ha sacado a patadas. Tejido industrial, una puta mierda. La diferencia entre el caso A y el B es que mientras el primero a generado riqueza, el segundo solo dinero. Y aquí es donde reside el problema, se ha pervertido el sistema de tal forma que se confunde la creación de dinero con la creación de riqueza. Pero claro, intervenir los mercados para que salgo mas rentable invertir en  tejido industrial que en especular es de rojos!!!

miércoles, 9 de noviembre de 2011

El mañanero

La semana pasada tuve una conversación sobre... bueno, ya sabéis que mis conversaciones no suelen acabar en política precisamente. El caso es que la receptora de mis comentarios, una amiga noruegoalemana (el futuro esta en la mezcla, ya sabéis) se quedo gratamente sorprendida ante mi conclusión. Pero vayamos por partes, que las enciclopedias están ordenadas alfabéticamente por algo ( y no es para aprenderse el alfabeto). Viernes o sábado noche, sales con tus amigos, te emborrachas, te diviertes (que triste que para que pase esto ultimo tenga que mediar el alcohol, pero decir otra cosa es mentir) y, a veces pasa, pillas cacho. Llegas a tu casa o la suya y te tiras en la cama y aunque lo que realmente te apetece es dormir, te ves moralmente obligado a hechar un polvo que nunca se disfruta conveniente. Y una vez acabada la fechoría duermes la mona esperando que el sueño reparador haga su efecto para hacer viable a tu despertar "el mañanero". El mañanero, (si estáis en lo cierto), es esa alegría que te das "pal body" cuando al despertar te das cuenta que tienes una tía en bolas en tu cama. Y entonces si, si que hay ganas. Y digo yo, ¿porque coño no dormimos la mona y disfrutamos convenientemente del mañanero?

jueves, 27 de octubre de 2011

How it ends?

Mi habitación ya se empieza a parecer a "mi" habitación. 3 cinéfilos carteles con un mas que respetable tamaño y un equipo de sonido acorde a mis excelentes gustos musicales han obrado el milagro. Me siento como un niño con zapatos nuevos. Aunque bien pensado, no creo que en los tiempos que corren a ningún niño le haga especial ilusión cambiar de zapatos (si fueran unas deportivas, todavía...). A mi niño interior creo que literalmente se la soplaría. Creo que el preferiría un equipo de sonido y unos carteles bien chulos para decorar su caverna. Y en estas me sorprendo malcriandome, como si con mis padrinos no hubiera tenido suficiente. Y los preguntas acribillan mi testa acorralando ideas entre los pocos muebles de mi cabeza. Y es que cuantas veces intentamos satisfacer frustraciones pasadas por una ingente cantidad de esfuerzo propio?, No es siempre el resultado poco mas que el cese del martilleneante lloriqueo de nuestro niño interior?. No bastaría con darle un cachete en forma de raciocinio? Y si fuera tan fácil, no dejaríamos sin trabajo a los psicólogos?. Supongo que si nos psicoanalizaramos encontraríamos mas de una respuesta para explicar porque esta chica, casa, animal de compañía, trabajo...

Mi amigo Enric fue uno de mis primeros mejores-amigos. Nos pasábamos el día jugando al fútbol, o mas bien a esa variante donde yo chutaba y el paraba. Era tal nuestra enfermedad que engullíamos el menú del comedor del colegio para tener 15 minutos mas para saciar aquello que realmente nos daba hambre. A veces, nos metíamos (o mas bien nos metían) en algún lió, y era entonces cuando el daba y yo paraba poniendo cara de bueno a la profesara de turno. Le enervavan hasta limites inimaginables aquello que consideraba injusto. Una vez se peleo con el brazo escayolado y todo. El tiempo paso y nuestro caminos, como si de la rama de un árbol se tratara, se separarón. Y cuando el todopoderoso "caralibro" obro el milagro del doblamiento de ramas, supongo que nuestras hojas hacían la fotosintesis en sitios diferentes. Sin embargo, fisgonee en su pasado y presente (pues para eso esta el caralibro) y me sorprendió verle a lo Lawrence de Arabia entre camellos y desiertos ayudando al pueblo palestino.

El domingo pasado me asalto la noticia del secuestro de unos cooperantes españoles cerca de la ciudad de Tinduf. Entre ellos, mi amigo de la infancia. Corrí ha informarme a las redes sociales (que son mas rápidas que el algoritmo de Google) donde sus amigos se quejaban de la injusticia que se estaba cometiendo. Y yo sonreí, pensando: "No hay error, si hay una injusticia, Enric tiene que estar ahí"