jueves, 11 de noviembre de 2010

Mañana sera diferente

Me despierto otra vez en el día de la marmota. Probablemente hoy no tenga que ser peor que ayer, esperemos que mañana tampoco. La noche vendrá pronto y se me echara encima abrigándome de frío y oscuridad. Mi estado de ánimo es una república bananera que cambia de dictador a golpe de recuerdo. La confusión y la culpa, la espada y la pared. Analizo, reproduzco, rebobino, reduzco todo a trocitos pequeños para que la digestión se me haga menos pesada. Las preguntas son Alemania y mi cabeza Polonia. No hay posible respuesta, la rendición es total. Ysilandia, el país resultante. Me dicen que huya, que emigre, que pase pagina, pero Polonia es aun mi cabeza. Necesito respuestas para el contraataque. Necesito un viento huracanado que disipe la bruma. ¿A quién estoy engañando? ¡La  primera víctima de la guerra siempre es la verdad! ¿Estaré equivocado? ¿Tendré razón para tanto dolor? Indago, pregunto, me informo y solo consigo reencontrarme en sitios donde ya he estado.  Mañana volverá a ser el día de la marmota. No, espera… Mañana será diferente.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Mañana seguro que es diferente... o cualquier día de estos... El destino nos suele sorprender cuando menos lo esperamos y es quizás el saber que algún día recibiremos alguna buena sorpresa la única cosa por la que abrir los ojos cada mañana...
Be strong and fight my brother!

Rocío