miércoles, 9 de noviembre de 2011
El mañanero
La semana pasada tuve una conversación sobre... bueno, ya sabéis que mis conversaciones no suelen acabar en política precisamente. El caso es que la receptora de mis comentarios, una amiga noruegoalemana (el futuro esta en la mezcla, ya sabéis) se quedo gratamente sorprendida ante mi conclusión. Pero vayamos por partes, que las enciclopedias están ordenadas alfabéticamente por algo ( y no es para aprenderse el alfabeto). Viernes o sábado noche, sales con tus amigos, te emborrachas, te diviertes (que triste que para que pase esto ultimo tenga que mediar el alcohol, pero decir otra cosa es mentir) y, a veces pasa, pillas cacho. Llegas a tu casa o la suya y te tiras en la cama y aunque lo que realmente te apetece es dormir, te ves moralmente obligado a hechar un polvo que nunca se disfruta conveniente. Y una vez acabada la fechoría duermes la mona esperando que el sueño reparador haga su efecto para hacer viable a tu despertar "el mañanero". El mañanero, (si estáis en lo cierto), es esa alegría que te das "pal body" cuando al despertar te das cuenta que tienes una tía en bolas en tu cama. Y entonces si, si que hay ganas. Y digo yo, ¿porque coño no dormimos la mona y disfrutamos convenientemente del mañanero?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario