miércoles, 25 de julio de 2012
Todo
Todo era como un big bang antes de ser un big bang, tan crudo e intenso como las palabras que evaporan la inocencia de mágicos reyes venidos de oriente. Todo era tan combustible como el dinero fácil y tan volátil como la bolsa. Todo era un conquistador de sitios por explorar, un camello de valentía y miedos, un velocista en la maratón, una verdad inútil acomodada entre acólitas mentiras. Todo llenaba la luna, iluminaba las estrellas y rotaba la tierra. Todo sabía a un último aliento justo después de tragar saliva mientras te despides de los tuyos. Todo era la princesa y el dragón. Todo era una conspiración permanente. Todo domesticaba a deseo y voluntad, hacia que ayer devorara mañanas y que felicidad doliera a despedida. Todo era el espíritu de la contradicción y todo lo contrario. Todo era un secreto, un susurro, una mirada furtiva. Todo era tan fácil de querer como difícil era que se quisiera. Todo hacia que valiera la pena mientras te ahogabas en ella. Todo era todo. Y luego, luego no quedo nada... mas que el principio.
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